Queridas familias del Nivel Primario:
Nos encontramos atravesando esta emergencia sanitaria por el Covid-19 que ha modificado las vidas de las comunidades del mundo. Las comunidades educativas no están ajenas a este cambio.
La nuestra de un día para otro sufrió un giro de 180˚. Nuestros pasillos se encontraron silenciosos, no se escuchaban las risas, las canciones y los juegos que alegraban los recreos, las charlas de grupos de amigos y compañeros contándose que habían hecho o que iban a hacer cuando llegaran a casa; no estaban las filas preparándose para volver al aula o para ir a sus hogares, esperando el almuerzo o la merienda; ya no estaban nuestros alumnos y alumnas realizando ejercicios en el patio en la hora de Educación Física, no se escuchaba el sonido de las canciones y las voces en las horas de música …
Todo esto hizo que nuestra comunidad del Nivel Primario comience a desplegar herramientas para comunicarnos.
Como esta situación nos enseñó a modificar actos cotidianos de nuestra convivencia, de las relaciones sociales y laborales, también nos desafió a que, como comunidad educativa, aprendamos nuevos modos de enseñanza para no perder nuestro vínculo cotidiano con nuestros alumnos que se da en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Como en todo lo nuevo que uno aprende, al principio no todo es eficaz el 100 %; pero como nosotros siempre le decimos a nuestros alumnos que de los errores se aprende, también aprendimos qué fue lo que dio resultados útiles y funcionales y cuáles estrategias había que modificar.
Seguiremos aprendiendo…, porque todo nuestro esfuerzo está avocado a nuestros alumnos y a su educación, a su formación en todos los planos pedagógicos y humanos que tengamos a nuestro alcance y a todos aquellos que podamos alcanzar. Y éste esfuerzo también va dirigido a las familias que siguen confiando en nosotros para educar a sus hijos, que se unen a esta travesía virtual, que nos apoyan cada día, con sus consejos, mensajes, su estímulo cotidiano, y su compañía a la distancia.
Por todo esto y ajustándonos a la contingencia de la situación, así como cambiaron las formas de enseñanza también se cambiará la forma de evaluar. La evaluación debe reunir las características del tiempo que estamos atravesando, tiene que ser el punto de partida para mejorar nuestro accionar, nos tiene que brindar elementos para conocer que se está logrando.
Las planificaciones se adaptaron a los contenidos curriculares establecidos, priorizando las estrategias con las que se enseñarán los mismos; y también su acreditación.
Hay que diferenciar evaluación de calificación. Se valorará lo realizado hasta ahora para reorientar la evaluación de las etapas venideras.
Se evaluará el registro de lo producido, si se sostuvo el lazo con la escuela y los docentes, el acceso a nuestras propuestas, el planteo de dudas, preguntas u opiniones, la profundización de los conocimientos, la realización de las actividades progresando en la autonomía, y el compartir con sus compañeros.
No se calificará. Los avances se comunicarán de manera descriptiva y cualitativa, sobre logros y dificultades para poder reorientar el aprendizaje de nuestros alumnos/as.
Seguimos el desafío de una permanente revisión de nuestras prácticas de enseñanza y aprendizaje, nos unimos los docentes y el equipo directivo para analizar constantemente los procesos que vamos construyendo y definimos estrategias para evitar sobrecargas en los trabajos de nuestros niños/as.
El lazo que nos une a nuestras familias del Instituto hace que no estemos ajenos a las situaciones que atraviesan, es por ello que estamos y estaremos para acompañarlos en esta etapa y en las venideras, de las cuales también aprenderemos.
Ante cualquier consulta no dude en hacerlo vía mail a: marcelaguemes@hotmail.com
Saluda atte.
Sra. Recalde Marcela Liliana
Directora del Nivel Primario
